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Love of Lesbian

Santi Balmes (LOVE OF LESBIAN): “V.E.H.N. es un disco enfadado, que viene cargado, casi profético”

Santi Balmes, vocalista del grupo catalán Love of Lesbian, charló con Revista FlipAr acerca del próximo disco –titulado V.E.H.N. (Viaje épico hacia la nada)-, de su relación con el público latinoamericano y de cómo se llevan con las herramientas digitales.

Texto: Pilar Muñoz
Foto: Sharon López

Love of Lesbian iba a publicar su noveno disco de estudio en septiembre pasado. Sin embargo, con la pandemia, los catalanes entendieron que lo mejor era esperar. “No queríamos que el álbum saliera y que hubiera demasiada distancia temporal con los primeros conciertos”, explica Santi Balmes (voz), y agrega: “No hemos tenido más remedio que aguantar, sin hacer ningún tipo de spoiler”.

Después de varios meses con un “sufrimiento bastante gordo” por tener el material ya acabado pero no poder enseñárselo a nadie, salió “Cosmos (Antisistema Solar)”, el primer adelanto de V.E.H.N. (Viaje épico hacia la nada). Según el cantante, fue empezar a “soltar lastre” con un tema que enlaza a la perfección el trabajo anterior, El Poeta Halley (2016), con este nuevo.

Al haberlo trabajado hace tantos meses, este nuevo álbum no se verá teñido por todo lo negativo que significó la pandemia…

—Es un disco que empieza en un estado de ánimo demolido y que, como un embudo, poco a poco se va abriendo hasta acabar en la esperanza. Es un disco enfadado, que viene cargado, casi profético, como si hubiéramos tenido la intuición de que iba a suceder algo. Sólo le he tenido que cambiar dos frases para que esté perfectamente contextualizado dentro de lo que es el 2020.

V.E.H.N. es un disco que empieza en un estado de ánimo demolido y que, poco a poco, se va abriendo hasta acabar en la esperanza.

¿Qué lo va a distinguir del trabajo anterior de Love of Lesbian?

—Es más contundente, más terrenal, más de road movie, de desierto, de poder escucharlo en el coche e iniciar un viaje hacia lugares insospechados. Puede pasar de la canción más emotiva al punk más gamberro. Para nosotros ha sido un disco muy liberador por ser tan heterogéneo y por tener tantas aristas, es muy difícil que nos cansemos de él.

Ya develaron el tracklist, que incluye dos colaboraciones muy especiales: Enrique Bunbury, que participa en “El sur”, y Cristina Martínez y Álbaro Arizaleta (de El Columpio Asesino), en “Catalunya bondage”. ¿Por qué eligieron los invitaron?

—No son colaboraciones establecidas desde despachos de discográficas, que existen y se nota a la legua cuando son combinaciones para lograr un mayor feedback o engagement. Nosotros ya teníamos una relación personal, tanto con El Columpio Asesino como con Enrique, un ámbito de confianza lo suficientemente profundo como para que no te dé reparo pedirle una colaboración. Para nosotros era una cosa muy natural, estamos en un nivel de admiración mutua semejante. Con El Columpio hemos compartido muchos festivales en España, nos hemos cruzado muchas veces. Y Enrique es una institución, con lo cual tener un trato con él de tú a tú ya es un honor.

Las nuestras no son colaboraciones establecidas desde despachos de discográficas, que existen y se nota a la legua cuando son para lograr un mayor engagement.

¿Hay algún artista de Latinoamérica con el que te gustaría trabajar?

—Estoy escuchando mucho a Nathy Peluso por mis hijas, que me están proporcionando mucha información. Ella es una de las artistas que más admiro últimamente por su carácter, por su personalidad.

Antes hablabas del engagement, un término muy de la era digital. ¿Cómo se lleva Love of Lesbian con las redes sociales y con las nuevas lógicas de producción y consumo cultural?

—Muy bien. De hecho, le debemos tantísimo a Internet, realmente nos cambió la vida: explotamos a raíz de MySpace, un arma de inestimable ayuda. Luego, cuando ha empezado la década de los influencers, ya lo hemos visto desde una distancia o desconfianza: “¿Pero tú qué contenido me estás generando?”. El término influencer ya de por sí me parece muy sospechoso. Nosotros hemos seguido nuestro camino intentando no caer en la obsesión de todo el mundo por los likes o los retuits. Somos una banda que ha tenido siempre un camino a largo plazo y no nos han podido las prisas: cada paso que quisimos dar fue muy meditado.

El término influencer de por sí me parece muy sospechoso. Nosotros intentamos no caer en la obsesión por los likes o los retuits.

A pesar de haber transitado ya más de dos décadas sobre los escenarios, Love of Lesbian sigue aggiornándose y adaptándose a las nuevas modalidades. Es así que ahora prepara un concierto en streaming que podrá verse exclusivamente en diecisiete países de Latinoamérica.

La locación elegida para la transmisión es La Casamurada, un estudio de grabación tarraconense montado en una masía que data del siglo XII. Desde que los catalanes lo pisaron por primera vez, cuando trabajaron la maqueta de La noche eterna. Los días no vividos (2012), encontraron allí un ámbito de armonía, “de germanor” (hermandad).

“Generalmente a las ocho de la tarde el ingeniero de sonido de cualquier estudio de grabación ya tiene prisa para volver a casa”, señala Santi Balmes, y asegura: “Casi te diría que en La Casamurada la guerra acaba de empezar a esa hora, se adapta muchísimo al horario del músico, que es más nocturno”.

¿Cómo se preparan para ese “viaje inolvidable” que promete ser el streaming del 10 de diciembre?

—La obsesión es no intentar emular al cien por cien lo que es un directo, porque eso de por sí es una batalla perdida. No puedes competir con las primeras filas, con el gregarismo de un concierto, que es su naturaleza propia. La epidermis, el sudor, los gritos… Todo esto no lo vas a tener. Para nosotros es una nueva manera de experimentar, otra forma de comunicar, que no tiene que ser necesariamente la misma ni empleando las mismas armas.

El streaming no puede competir con las primeras filas, con el gregarismo de un concierto, que es su naturaleza propia. La epidermis, el sudor, los gritos…

El hecho de que sea en La Casamurada, un lugar importante en la historia de Love of Lesbian, le va a aportar una dosis de intimidad…

—Para nosotros es como tocar en el salón de nuestra casa. Es un lugar donde han surgido muchas de las melodías que van a estar cantando los fans de Latinoamérica. Es el núcleo, casi casi donde cayó la bomba H. Vas a estar ahí, en el epicentro, en el Vaticano de Love of Lesbian, en la Bombonera (risas).

Hoy Love of Lesbian es un referente del indie español y una de las bandas más consagradas a nivel nacional. Sin embargo, ¿se imaginaban, allá por los noventa, que llegarían también a países tan lejanos y a públicos tan distintos?

—Es innegable que sonábamos y teníamos la intuición de que algo iba a pasar, aunque quizás lo confundo con la fe de los primeros cristianos. Fue una fe inconsciente que nos ha llevado hasta aquí. La fe mueve montañas, como dicen… Teníamos esa sensación de que podíamos aportar algo diferente y que sólo faltaba llegar a la gente. Hasta que no pasó lo de MySpace tuvimos muchos problemas para sonar en radios, no estábamos vetados pero sí ignorados.

Fue una fe inconsciente que nos ha llevado hasta aquí. Tuvimos muchos problemas para sonar en radios, no estábamos vetados pero sí ignorados.

México es una plaza muy importante para el grupo, casi tanto como España, pero… ¿Cómo es su relación con Argentina?

—Tenemos menos seguidores pero son muy fogosos, un público realmente excepcional. Está siendo más lento, creo que Argentina tiene una tradición autóctona de músicos muy poderosa y eso hace que el público en general quizás sea un poco más reacio a escuchar propuestas que vengan desde el otro lado del Atlántico y no sean de Inglaterra. Encontrar un hueco ahí nos ha sido un poco complicado pero siempre os tenemos en nuestras oraciones y acabamos como mínimo yendo a Buenos Aires.

Love of Lesbian

Según Santi Balmes, con sus compañeros hoy están más pendientes de las novedades sobre la vacuna contra el Coronavirus que de futuros conciertos: “Ahora planificar una gira es muy complicado; donde había una restricción ya no la hay, donde no la había ha habido un rebrote”.

No obstante, augura un futuro más prometedor a partir de mayo o junio cuando, calcula, empezarán por fin “sacar un poco la patita de la puerta”. La próxima visita a Latinoamérica seguramente tenga que esperar más, pero el “viaje inolvidable” que harán a través de las pantallas seguramente sacie por un rato las ansias de su público.

 


Este jueves 10 de diciembre Love of Lesbian dará un concierto en streaming desde La Casamurada (Catalunya) para diecisiete países de Latinoamérica. Las entradas están a la venta a través de Wegow.

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