Luna Zuazu y La Cope

LUNA ZUAZU y LA COPE: “Fluyó re bien el laburo porque nos entendimos enseguida”

La artista emergente española Luna Zuazu acaba de lanzar Mi Planeta (2020), su nuevo disco de estudio, y el diseño estuvo a cargo de la ilustradora argentina Lía Copello, conocida como La Cope en redes sociales, donde sube sus viñetas humorísticas. Revista FlipAr tuvo una charla virtual con ambas, en las que se habló del nuevo trabajo de la madrileña, del intercambio argentino/español y de la lucha feminista.

Texto: Pilar Muñoz
Fotos: prensa

Luna, ¿cómo comenzó el proceso compositivo de Mi Planeta (2020)?

—El disco lo llevo trabajando desde abril del año pasado, cuando conocí a mi productor, que trabaja en MG Studios Madrid. Él le hizo un arreglo a “Por la vida”, uno de los temas que yo había compuesto de forma acústica, y funcionó tan bien que lo eligieron para un anuncio de Movistar y como canción de espera para el 1004 (Atención al Cliente). Después de eso nos juntamos, yo le enseñé cosas que ya tenía, compusimos temas nuevos… Siempre fue un trabajo de equipo. Y de repente nos encontramos con nueve temas, incluso algunos más que todavía tenemos guardados, y dijimos “hay que sacar esto”. Es bueno, es heterogéneo, es diferente, está vivo.

¿Y de qué manera se dio el contacto con La Cope, una de las máximas referentes de humor gráfico en Argentina, para que se encargara del arte?

—Hablando con Flor, que es quien me está guiando en este proceso, me puse en contacto con La Cope para el diseño del disco. Investigando su perfil y con lo que ya tenía en mi cabeza, dije “es esto lo que quiero”. Le conté un poco la idea y ya en los primeros bocetos acertó absolutamente. Está perfecto: cómic, una cosa de inocencia pero a la vez un poco gamberro, contar una historia de una canción en cuatro viñetas. Me flipa lo que ha hecho, encaja muy bien con la idea que yo tengo del disco en sí.

Luna Zuazu y La Cope

¿Cómo fue para vos, Lía, adentrarte en el universo de Luna y tratar de reflejar con tu arte la esencia de su trabajo?

—Cuando me escribieron pedí que me pasaran el disco para ver qué me resonaba de eso y sentí que estaba súper claro todo. Luna me dijo “quiero algo tipo cómic”, me pasó algunas refes, y lo laburamos juntas. Fluyó re bien el laburo porque nos entendimos enseguida, estábamos muy en la misma línea. A mí también me había encantado escuchar sus temas, entonces estaban las ganas de hacer algo lindo. Poner algo propio dentro del laburo de otra persona es muy loco.

¿De qué consta tu trabajo para el álbum, más allá de la portada?

—Además del arte de tapa, hay una viñeta por cada tema. Luna me separó bien en cada tema qué partecitas estaban buenas para destacar, y se armó como si fuese una especie de fanzine o de librito digital. Hay una identidad que está buena porque es como que se va contando una historia, a mí me re gustó verlos todos juntos.

Luna, según Lía a través de los nueve tracks que componen tu álbum se va formando una especie de relato. ¿Puede decirse que Mi Planeta es un trabajo conceptual? ¿Qué historias hay detrás de esos temas?

—No hubo una idea global de querer contar una historia. A nivel letra, mucha parte del disco habla de la fusión con la naturaleza, de cómo me sentía yo con el mundo, de la fuerza de las mujeres. Y me he permitido hacerlo con los estilos que he querido. Si lo escuchas no dirías “es pop” o “es rock”, tienen toques de diferentes cosas. Hay varios temas, como “Volcán” o “Mi planeta”, que tienen puntos en común y es que como que crean un universo. Ese planeta del que yo hablo al final es mi mundo, la visión que tengo plasmada en diferentes momentos de mi “yo” contados. Hay alguna balada, una bachata, una cumbia, pero al final todo se une.

Comentás que tiene un mensaje feminista, de empoderamiento, un enfoque en el que, con sus viñetas, La Cope fue pionera hacia 2015. ¿Cómo ves, Lía, la evolución de la lucha en Argentina en estos últimos cuatro o cinco años?

—Acá hubo un revuelo en los últimos años y es algo que va creciendo escalonadamente. Creo que hay algo de poner el trabajo o el arte de una un poco al servicio de eso, es un ida y vuelta que está buenísimo. Y lo importante que es eso, siendo mujer, en cualquier escena… Buscarse los lugares no es tan fácil y, más allá de la coyuntura y de lo que suceda globalmente, inevitablemente cada una reconoce: “A mí esto por ser mujer me costó el doble”. Aunque por ahí no lo hablemos explícitamente, eso está siempre presente en el trabajo. Cuando escuché el disco de Luna me pareció eso: no es que está hablando puntualmente de cosas, sino que es una mujer hablando de sus experiencias, y eso ya me parece súper revolucionario en sí mismo.

¿Y vos, Luna, cómo lo vivís en Madrid?

—Yo me encuentro en una situación favorable, más que muchas otras mujeres, pero no por ello dejo de luchar en las pequeñas cosas. Soy muy guerrera, no me callo ni una cosa y no lo voy a dejar de hacer, creo que la lucha está en cada una de nosotras. Soy consciente de que hay muchas injusticias, muchos micromachismos, y en la música creo que queda mucho por hacer. Por ejemplo, desde el momento uno, voy a un estudio y todos son hombres.

Hace unos meses sacaste el sencillo “Algo mágico”, un adelanto del disco, junto a Álvaro Rico. ¿Cómo viviste las repercusiones del lanzamiento? Algunas revistas de gran alcance decidieron titular y poner el foco en que “el actor de Élite prueba suerte como cantante”…

—Álvaro es mi mejor amigo, lo conocí en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y desde el minuto uno nos hicimos íntimos amigos. Yo estaba con todo lo del disco y a él le encanta cantar, nos hemos tirado horas cantando y haciendo movidas, entonces le dije: “Tío, tenemos que hacer un tema”. Cuando nos juntamos y lo grabamos, yo no sabía qué repercusión podía tener, pero cuando salió me he dado cuenta de que ha gustado. Ya no sé si tanto por la repercusión que tiene Álvaro, pero me han llegado muchos mensajes positivos y para mí ha sido muy especial grabarlo con él, tener la oportunidad de sacarlo justo en este momento y que se incluya en este disco que para mí es tan importante. Creo que todavía le queda recorrido al tema, tenemos pensado hacer un videoclip para que lo conozca la mayor cantidad de gente posible.

En la nota de prensa de Mi Planeta dice que el tuyo “es un trabajo heredero del mejor pop español”. ¿Cuáles son los referentes musicales que te han marcado?

—Mis referentes siempre han sido cantautores, yo escuchaba mucho a Silvio Rodríguez, a Luis Eduardo Aute, a Silvia Pérez Cruz… He escuchado mucha música de antes y ahora me está interesando mucho la música sudamericana moderna. Escucho a Louta, a Zoe Gotusso, a Natalia Lafourcade, a Daniela Spalla, me gusta mucho…

Así que no descartás la posibilidad de viajar en un futuro y traer tu música a Argentina…

—Estoy deseando. Yo tengo familia argentina pero todavía no he ido nunca. Siempre le digo a mi madre: “Es que yo tengo que ir allí, osea, hay algo en Argentina que me está esperando”. De hecho quería ir este año, que va a ser imposible, pero si puedo el año que viene me voy un mes porque quiero hacer cosas allí, conocer gente, hacer música, me muero de ganas. Entrar en la música ha sido también entrar en la familia argentina, porque en mi estudio hay muchos argentinos, no paro de conocer gente argentina, entonces me siento muy vinculada al país. Siento que tengo buena onda con ellos.

Y vos, Lía, estuviste el año pasado en España presentando tu libro y dando talleres de viñetas. ¿Cómo fue la experiencia?

—Yo estoy enamorada de Madrid, llegué allá y dije: “Necesito quedarme acá un tiempo”. Es tan parecido a Buenos Aires, hay lugares que pensaba: “Estoy en casa acá”. Estuvo increíble y me pasó lo mismo que a Luna, este año tenía planeado volver y bueno, pasó lo que pasó, pero el año que viene me encantaría quedarme un tiempito allá. La pasé muy bien, fue un verano muy hermoso dando vueltas por España, y Madrid fue mi lugar favorito sin dudas.

¿Y tenés referentes en cuanto a ilustradoras o humoristas españolas? En Instagram hay muchas que tienen un enfoque feminista parecido al tuyo…

—No conozco a muchas, conozco a Lola Vendetta, que es catalana, y sigo a un par más. También hay una re movida allá, eso estuvo bueno. Porque acá en Argentina hay mucha movida, cultura, todos estamos haciendo cosas todo el día, y allá lo re sentí igual, las ganas de hacer, de crear, los munditos del arte y de la creación de cada uno.

Y allá presentaste Víboras, una novela gráfica acerca de la deconstrucción, que invita a aggiornar la mirada y a desnaturalizar lo que parece establecido. ¿Todavía se puede conseguir en España?

—En Madrid no había más y en Barcelona quedaron algunos en una librería que se llama Lata Peinada. Este año estábamos enviando tandas desde acá, pero se frenó, es todo un tema la exportación de libros. Es re loco llegar allá y que haya gente esperando, porque está lleno de argentinos, que se entiende que te conozcan o te sigan porque manejás un lenguaje y un circuito, pero de golpe encontrarte con gente de allá, que le gusta lo que hacés y más o menos hay una idiosincrasia parecida, estuvo buenísimo, fue una re experiencia.