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Miranda y Abraham Mateo - Por ese hombre

Miranda y Abraham Mateo reversionan “Por ese hombre”, un clásico de Pimpinela

Un clásico del dúo Pimpinela reunió culturalmente a Argentina y España una vez más al cruzar a Miranda y Abraham Mateo en una colaboración icónica.

Texto: Franco Gorozito Bolatti

En los últimos días, un lanzamiento que bien podría catalogarse como revival ha conquistado YouTube (#11 en tendencias actualmente). Se trata de “Por ese hombre”, una canción original del dúo argentino Pimpinela, que ahora ha sido versionada por dos referentes generacionales del pop latino y la balada española actual: Miranda y Abraham Mateo.

En 1985, cuando salía Lucía y Joaquín (1985), la quinta placa discográfica de los hermanos Galán, una de sus canciones se convertiría en una de las más icónicas del repertorio. No solo de los argentinos sino también de Dyango, quien fue co-intérprete en esa colaboración que por entonces fue furor en ambos países. Recurriendo a la misma fórmula argentino/española, en 2025 llega esta versión fresca y moderna con Miranda y Abraham Mateo.

La idea de esta fusión parte del 40° aniversario de su lanzamiento, con Miranda como los gestores principales de esta celebración. Con la premisa de respetar la idea original del dúo, se convocó a un cantautor español nuevamente, el gaditano Abraham Mateo. En esta oportunidad, Ale Sergi encarna a Joaquín Galán, mientras que Julieta Gattas tomaría el papel de Lucía y Abraham el de Dyango.

En cuanto a la estética, en esta reversión de “Por ese hombre” también se respeta la del clip original. La situación transcurre en una calle oscura en la que los protagonistas conversan sobre el desamor que uno padece. En líneas generales, se trata de un homenaje que toma todos los recaudos posibles, acorde a la magnitud de la canción y la trayectoría de sus autores. Para dicho tratamiento, no habría selección mejor que Miranda, cuyos antecedentes en el crecimiento del pop nacional y su vigencia internacional respaldan no solo la posibilidad de cargarse con el homenaje sino también con la producción propiamente dicha.

La canción comienza con un sintetizador tensionado que profundiza y anuda la percepción en la antesala de la presentación de los hechos. Luego aparecen Ale Sergi y Abraham Mateo conversando sobre el desamor que uno padece, mientras el sonido se arremolina entre efectos distorsivos y un beat pulsante, acusador que va deviniendo en sentenciador progresivamente, siempre a tono de la lírica.

La interpretación del andaluz calza perfectamente por su impronta de naturaleza melódica y de balada, dándole el toque romántico prohibido que demanda su rol en la narrativa de la letra, que lo pone como el amante. La combinación vocal de los tres mantiene los tonos y condiciones de una canción que también es una historia por ser contada y que requiere un tono de relato que resulta disonante con las propuestas contemporáneas del género. Es quizás allí donde se plantó el mayor desafío y a su vez lo más destacado de esta reinterpretación, logrando un resultado fácilmente apreciable, con más de 200 mil visualizaciones y 25 mil likes en menos de 48 horas.