Muerdo - Yo pisaré las calles nuevamente

MUERDO: “Siempre me ha enervado la injusticia, pero el ser humano puede cambiar las cosas”

Muerdo habló con Revista FlipAr acerca de su retorno a España, de su visión actual acerca de la pandemia y de su fuerte compromiso con los países latinoamericanos. El artista murciano publicó recientemente “Yo pisaré las calles nuevamente”, versión del clásico de Pablo Milanés y segundo adelanto de La sangre del mundo, disco que saldrá en marzo de 2021.

Texto: Pilar Muñoz

En abril, la última vez que hablamos, estabas haciendo la cuarentena en Bragado, Argentina, y unos meses después te volviste a España. ¿Cómo encontraste el país?

—Los últimos meses en Argentina ya estaba deseando mucho venir acá, estar con la familia. Y decidí trasladarme al sur, a mi tierra, y empezar con el proyecto de rehabilitar una casa. Todo eso me ha mantenido bastante entretenido, junto con la mezcla del disco, el mastering –que lo hicimos a distancia-, preparar los videoclips, ahora la promoción… Estoy entretenido.

Al principio de la pandemia sostenías que todo esto era una especie de lección que nos daba la naturaleza. ¿Ves más solidaridad en las calles?

—Yo creo formaba parte de un mecanismo mental inevitable y necesario, que era romantizar toda esta situación, idealizarla, y también la posibilidad de sacarle provecho. En mi caso, la introspección y el tiempo que he tenido para centrarme en el disco lo siento como un regalo. Pero esto se está alargando tanto, hay mucha gente que está sufriendo, que lo está pasando mal… Y yo soy bastante crítico con cómo se está gestionando todo.

Al principio de la pandemia tuve un mecanismo mental inevitable y necesario de romantizar e idealizar toda esta situación.

En este tiempo has publicado varios temas y “Contágiate”, el primero de ellos, refleja un poco esa primera visión

—Sí, igual “Contágiate” ya deja caer alguna ironía con respecto a todo esto, más allá del tono positivo. Esa canción no pertenece al álbum, después sacamos dos temas que sí son adelantos de lo que será el disco. “La sangre del mundo”, que hemos hecho un videoclip que a mí me encanta, con la productora argentina Fardo; y luego “Yo pisaré las calles nuevamente”, que lo sacamos en el contexto de todo lo que está pasando en Chile.

¿Cómo viviste el plebiscito nacional que se hizo en Chile, ese momento histórico para Latinoamérica y para el mundo?

—Fue un fin de semana muy emocionante. Estábamos muy excitados por el plebiscito, por ver cómo culminaba ese proceso, que lo vimos iniciar porque estábamos allá cuando arrancó todo. Vimos de primera mano todo lo que pasó, y eso fue lo que realmente nos conectó: nunca habíamos visto nada igual, para una persona que ha vivido siempre en Europa, aquello fue un bombazo. Lo he seguido todo el año con muchísima atención, y quisimos sacar “Yo pisaré las calles nuevamente” ese fin de semana para, de alguna manera, alentar a la gente y mostrar también que había gente fuera del país que estaba acompañando ese momento histórico. Fue un fin de semana muy bonito.

Quise que “Yo pisaré las calles nuevamente” coincidiera con el plebiscito en Chile para alentar y mostrar que había gente fuera del país acompañando ese momento histórico.

¿Cómo nació tu compromiso hacia los pueblos latinoamericanos?

—Mi primer acercamiento a los movimientos sociales fue en España, a partir del 2009, lo que desembocaría en el 15-M. Siempre he sido una persona interesada por lo social, siempre me ha enervado mucho la injusticia y he creído que el ser humano tiene la capacidad de cambiar las cosas. Y, conforme pude ir a otros países, generé amistades que me empezaron a explicar cómo era la situación que se vive en esos lugares, porque tú no puedes hacerte una idea completa en un viaje de quince días. Uno empatiza a partir de las personas que quiere, que viven esa cotidianidad, y va tratando de tener una visión cada vez menos sesgada de la realidad. Nos fijamos mucho en lo que es la globalización económica, que tiene muchas contraindicaciones, pero también hay una globalización cultural, que es hermosa y, sobre todo, hay una democratización del viaje, antes era algo reservado para la gente que tenía mucha guita. Eso hace que debamos vernos como seres humanos globales. Al fin y al cabo, estamos en constante movimiento y lo que afecta al pueblo chileno afecta también al argentino, lo que afecta al argentino afecta al español, y todos somos uno.

Debemos vernos como seres humanos globales porque estamos en constante movimiento y todos somos uno.

También parece que la sociedad está más abierta al debate, a desnaturalizar lo que ya se daba por hecho. Eso se vio el último 12 de octubre, fecha que allá se celebra la Fiesta Nacional de España y que en Argentina es el Día del Respeto a la Diversidad Cultural.

—Yo creo que hay que revisitar la historia. Yo no soy partidario de que el 12 de octubre sea un día para que los españoles pidamos perdón, no le veo ningún sentido a eso porque yo no fui a Latinoamérica, mi abuelo no fue, mi bisabuelo tampoco. Yo de lo que soy partidario es de resignificar esa fecha y poner en valor todo lo que lamentablemente se perdió, más que generar rencor y división.

Tu música parece siempre ir en esa dirección, buscar la integración y la unión entre culturas.

—El leitmotiv de mi música, a lo largo de todos los discos, siempre ha sido tratar de armonizar.