Inmigrantes migrados, de Mauro Valenti

La muestra “Inmigrantes migrados”, del artista plástico Mauro Valenti, indaga en la carga emotiva de la gran corriente inmigratoria que recibió Argentina durante la primera mitad del siglo XX. Tras su paso por Madrid, la obra del argentino se puede ver en distintos puntos de la capital española.

Texto: Pilar Muñoz
Fotos: cortesía Mauro Valenti y Alex Meckert

Una charla con su abuelo materno, un italiano que llegó a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, fue la que despertó en Mauro Valenti (1973) el interés por las problemáticas de aquellos inmigrantes que reconfiguraron el país a fuerza de trabajo, sacrificio y, muchas veces, soledad. El artista plástico platense se interiorizó así en lo que pasaba por los corazones de italianos y españoles durante esos dolorosos éxodos, que implicaban dejar atrás familias, costumbres y rutinas, y volver a empezar lejos de todo.

La huella del destierro se refleja en su serie “Inmigrantes migrados”, donde los rostros de esos abuelos y bisabuelos europeos expatriados se desdibujan y se transforman, al igual que lo hicieron sus identidades en la nueva tierra. El cartón reciclado, soporte de cada una de las obras, refuerza el sentido de la exposición, que habla de transformación, de resignificación y de nuevas posibilidades.

Valenti con sus obras de la serie «Inmigrantes migrados». Foto: Alex Meckert.

En España

Tras haber recorrido distintas salas de Argentina durante los últimos años y de haber sido declarada de interés legislativo en abril pasado en la ciudad de La Plata, la muestra de Valenti se pudo visitar recientemente en la capital española, en los espacios de Microteatro Madrid (Calle Loreto y Chicote, 9).

Durante la semana del 6 al 12 de mayo, el argentino participó de la sexta edición de C.A.L.L.E., una iniciativa de la Asociación de Comerciantes de Lavapiés junto a Madrid Street Art Project, en la cual cincuenta artistas intervinieron el exterior de distintos comercios del barrio madrileño. El lienzo de Valenti en esta oportunidad fue la fachada de La Encomienda (Calle Encomienda, 19), un bar/restaurante vegano, donde se lo pudo observar en directo mientras pintaba.

El último día de su reciente estadía en Madrid, una inesperada invitación de los artistas urbanos Ze Carrion y Gerbos, de quienes se hizo amigo en 2017 durante su residencia en el museo La Neomudéjar (Madrid), lo sorprendió y coronó su viaje. Los españoles le propusieron que pintara un muro de La Tabacalera (Calle de Embajadores, 53), el centro cultural que funciona en la antigua fábrica de tabacos del barrio de Lavapiés, declarado Bien de Interés Cultural y referente de la vanguardia artística madrileña.

En el sótano del histórico edificio, que durante muchos años estuvo abandonado, hoy funciona El Keller, un colectivo y taller autogestionado de street art que promueve el intercambio entre artistas de todo el mundo y que gestiona las intervenciones en las paredes de La Tabacalera. Allí es donde Valenti plasmó su arte rioplatense: “Son unos animales, de los artistas urbanos más grossos de Madrid, y la verdad que ellos me abrieron un montón de puertas y posibilidades, laburar juntos estuvo impresionante”.

Si bien el artista argentino ya se encuentra de regreso en su país, su arte aún se puede apreciar en varios spots gastronómicos de la ciudad ibérica, en los que ha dejado algunas de sus piezas: Casa 28 (Calle del Espíritu Santo, 28), una tradicional carnicería y salchichería en el barrio de Malasaña; Pampa Beef (Calle del Príncipe, 3), una auténtica parrilla argentina en el corazón de Madrid; Salmón Gurú (Calle de Echegaray, 21), el gastro-bar del reconocido bartender argentino Diego Cabrera; y Pasto (Calle Lope de Vega, 15), un restaurant con sabor latinoamericano en el Barrio de las Letras.