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La maldición del amarre

Ricci Nostra despliega amor en La maldición del amarre

El músico marplatense Ricci Nostra se encuentra radicado en Barcelona y, desde allí, presenta su segundo disco,  La maldición del amarre (2021), en el que consolida su sonido indie-pop guitarrero.

Texto: Yanet Ingravallo

“Desde Barcelona, con amor”, podría ser la despedida de una carta escrita que envía Ricci Nostra junto a su último disco, titulado La maldición del amarre (2021). El artista oriundo de Mar del Plata, recopila en sus sonidos varias influencias de la música argentina que llevó consigo a Barcelona, donde vive desde hace unos años.

Santiago Cayrol Vargas es el nombre que se esconde tras el alter ego del proyecto. Comenzó su trayectoria en la música al emprender un viaje a España en el que cambió el rumbo de su vida. Desde allí, dio inicio a un camino de canciones dotadas de rock, pop, folklore y las tristezas de algunas de sus vivencias.

Jinete de conejos (2018) es el disco antecesor a La maldición del amarre, en el que expresó las penas y dolores que debió afrontar en lo personal. Luego de ese material, presentó dos singles editados por Mario Patiño: “Loco por ti”, junto a Manuela Velles, y “Mientras dormías”, con la colaboración de Adriá Salas –vocalista de La Pegatina-.

El reciente disco de estudio de Ricci Nostra expresa no solo la consolidación del sonido del artista sino también la superación, quizás, de sus penas. Despojándose del tono melancólico de sus letras, ahora sus canciones encuentran otra luminosidad y un cierto escaparate de la pesadumbre.

La maldición del amarre se compone de nueve temas cargados de sentimientos amorosos, mensajes alentadores y valoración de personas a quienes les tiene afecto. “Si cuando estoy con vos, no necesito nada más”, expresa en “Y ya”, la canción que abre el álbum, que tiene parentescos con proyectos musicales argentinos como Usted Señálemelo o Mi Amigo Invencible.

“Vamos a cambiar el mundo con amor”, canta en “Ayer nomás”, y encapsula brevemente el concepto que rodea a la lista de temas. “Veneno del bueno” es otra oda al amor y a la apreciación, al igual que “En colores flashear”. Este último nombre parece también definir el arte de tapa del disco, con colores pop y destellos.

En canciones como “Vestida de sal”, “Soltémonos” o “Fugaces” se contemplan ritmos de indie-pop e indie-rock que se entrelazan y complementan mediante sintetizadores y guitarras eléctricas al frente. Definiendo los sonidos del disco, se podría decir que domina el género rock con claras referencias al clásico pop de estribillos pegadizos.

Este segundo álbum de Ricci Nostra es una consolidación tanto de sus estilos como de su superación personal. El trabajo en La maldición del amarre fue posible también gracias a Josep Vilagut y Georgina L. Wolkowicz (Scarlett), quienes oficiaron de productores en el estudio La Masia Music Lab; además de Miquel Sospedra (bajo) y Xavier Molero “Mole” (batería).