Trilogía del Baztán

Trilogía del Baztán, adaptación fílmica de Fernando González Molina

La Trilogía del Baztán está compuesta por tres películas –El guardián invisible (2017), Legado en los huesos (2019) y Ofrenda a la tormenta (2020)-, dirigidas por el renombrado Fernando González Molina y basadas en las obras literarias de la vasca Dolores Redondo. En las dos últimas, la colaboración cinematográfica entre Argentina y España vuelve a hacer patente, al interpretar el actor bonaerense Leonardo Sbaraglia el papel de un enigmático magistrado.

Texto: Camila Ramos

Es difícil desconocer el nombre del director pamplonés Fernando González Molina. Entre sus obras se encuentran las series televisivas Los hombres de Paco (2005-2010) –cuya vuelta a la TV el próximo año tiene a los españoles expectantes- y El barco (2011-2013). En el cine, destacan sus películas Tres metros sobre el cielo (2010) y Tengo ganas de ti (2012) –adaptaciones de las novelas del italiano Federico Moccia-, así como Palmeras en la nieve (2015) –basada en un libro de la española Luz Gabás-.

En esta ocasión, la apuesta de González Molina tiene como protagonista a tres novelas de la vasca Dolores Redondo. Las mismas conforman la Trilogía del Baztán, denominada así porque los hechos ocurren en un valle de Navarra que lleva este nombre. Según ha comentado Redondo en otras oportunidades, la historia está inspirada en un suceso real ocurrido en Lesaca, en 1981.

¿De qué va entonces la historia? ¿Por qué no hay perderse esta versión fílmica de la trilogía? Desde la primera toma, en El guardián invisible (2017), el valle de Baztán se presenta sombrío y cruel: alguien está matando niñas bajo un ritual de lo más preciso. Sin embargo, la inspectora y protagonista de relato, Amaia Salazar (Marta Etura), no tardará en llegar a la escena del crimen para comenzar su búsqueda de la justicia.

Inteligente, tenaz e intuitiva son algunos de los adjetivos que describen a esta heroína que no sólo debe enfrentarse a despiadados criminales, sino también a sus propios traumas y debilidades. Es un personaje que con cada película va creciendo agigantadamente, lo que se transparenta en una mayor madurez personal, profesional y de apariencia física.

Salazar rompe con el molde del detective clásico, el cual suele estar interpretado por figuras masculinas. De hecho, su rol de mujer le otorga al personaje matices que lo vuelven más humano, generando en el espectador una mayor empatía con ella. Además, la maternidad es uno de los ejes claves en la Trilogía del Baztán. La inspectora también se contrapone al modelo canónico, debido a que, a pesar de su racionalidad, hechos inexplicables la rodean.

El mundo de la mitología vasca es otro elemento fundamental en el desarrollo de la historia. El Basajaun, las brujas y el Tarttalo serán las principales representaciones en torno a las cuales girarán los leitmotiv de cada entrega. Sin embargo, para resolver el misterio la inspectora deberá encontrar la relación entre ellos y los hechos que simbolizan. Solo así se podrá cerrar el círculo…

Por último, el papel del Magistrado no es menos importante para completar el rompecabezas. Leonardo Sbaraglia hace una primera aparición tímida en Legado en los huesos (2019). Con voz dulce y unos ojos que parecen sufrir cada vez que ve a Amaia de lejos, va colándose silenciosamente en la trama.

Aunque la segunda película deja al espectador con ganas de saber más acerca de este personaje interpretado por el argentino, Ofrenda a la tormenta (2020) –la tercera- cumple con esta deuda pendiente sin lugar a duda. ¿Cuál es la relación del enigmático magistrado con la inspectora? Habrá que ver la fantástica Trilogía del Baztán para descubrirlo.