Un cabaret barcelonés a lo Pángaro

El músico Sergio Pángaro, referente indiscutido del bolero argentino y del estilo dandy, se presentó el miércoles 26 de junio en la galería Mutuo de Barcelona y Revista FlipAr estuvo ahí.

Texto y fotos: Denis Vásquez Al Vino

Viajar en el tiempo es una utopía. Sin embargo, hay veces en la vida en las que las leyes, incluso las más absolutas, se rompen y nos sumergimos en ese gran tesoro que todo ser humano posee: la imaginación. ¿Y cómo no imaginar a través de la música? De esta sutil fusión nace la esencia de Sergio Pángaro, un superviviente de mágicas noches que, otrora, fueron una poesía dedicada a ese estilo clásico del vestir, del cantar, del bailar, del beber y, por qué no, del enamorar.

Calor, calor, mucho calor hace durante el mes de junio en Barcelona, cuando al señor Pángaro se le ocurre visitar la Ciudad Condal. Lleva traje, corbata, unas gafas de sol muy veraniegas y el bigote de los años cuarenta que, junto a su amargo whisky en mano, dan marco a la apertura de un recital que promete. El público, variopinto y entendido en el tema, se ubica alrededor del pequeño escenario de Mutuo, una galería de arte barcelonesa acostumbrada a shows de este calibre.

Sin embargo, hoy los convencionalismos musicales han muerto. A una hora española distante de la puntualidad sale al bolo un Sergio Pángaro en silla de ruedas junto a su séquito femenino, que le ayuda a instalarse en el escenario.

—¡Bienvenidos sean todas y todos! —sentencia el artista —. Si aún no sabe de qué va esto es tarde para irse. Señoras y señores: con ustedes, los mejores éxitos de Baccarat junto a este humilde servidor.

A partir de aquí, la noche se convierte en poesía, sarcasmo, historias de cabaret, enamoramiento de bares, amores y desamores, deudas a la vida, sueños al futuro y una enorme nostalgia de los grandes momentos que el artista platense ofreció y continúa ofreciendo a sus fans.

La noche tiene un surtido menú de melodías dignas de enmarcar junto a sus respectivas anécdotas recordadas por el músico y actor en todo momento. Temas tan emblemáticos como “Lluvia”, “Carnaval”, “Elegante”, “Bailas”, “Suerte”, “Jumper”, “Decisione”, “Boogaloo”, “Don’t Mean A Thing”, “Everybody Looks”, entre otros, dan al recital de Don Pángaro un gran toque de alegría y conexión absoluta con su público.

El momento álgido del recital, como si de una sesión nocturna de cabaret se tratara, llega cuando el artista interpreta, juntos a sus hermosas coristas, la mítica canción “Just A Gigoló” del legendario Louis Prima. Pese a andar en silla de ruedas a causa de un accidente que, entre carcajadas, el artista no quiere contar del todo, se levanta para bailar junto a sus chicas el himno del gigoló.

El encuentro culmina al ritmo de una festiva versión de la tan conocida “Copacabana”, con la cual Sergio Pángaro se despide de Barcelona y promete volver el próximo año, rodeado de amigos y un público fiel a su estilo.