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Curso de Levitación Intensivo

Curso de Levitación Intensivo (2020), de Enrique Bunbury

Enrique Bunbury acaba de publicar Curso de Levitación Intensivo (2020), su segundo lanzamiento del año, un álbum que el músico y compositor zaragozano creyó inevitable para afrontar este 2020 atravesado por el Coronavirus.

Texto: Pilar Muñoz
Foto portada: Jose Girl

A lo largo del año, algunos músicos que trabajaban en nuevos lanzamientos decidieron frenar el proceso discográfico para que su obra no se viera condicionada por la pandemia. No es el caso de Enrique Bunbury, que en el último semestre sacó dos discos y no temió que los resultados se vieran manchados por el desánimo general.

En junio, el ex cantante de Héroes del Silencio presentó Posible (2020), un álbum para el que ya no tenía expectativas de gira inmediatas. Quizás por eso, al poco tiempo, sintió la necesidad de volver al estudio y vomitar todo lo que le generaba la cuarentena. Curso de Levitación Intensivo es, para él, fruto de una urgencia artística.

El más reciente trabajo de Bunbury es una muestra de rabia, de desconfianza, de escepticismo y de introspección, en una apuesta valiente y riesgosa. Es una especie de fresco que, con diez pinceladas en forma de canción, representa este momento histórico y las marcas de época a las que nos hemos acostumbrado con la intrusión del Coronavirus en la vida cotidiana.

Su carta de presentación es “N.O.M.”, que empieza con el sampleo de un bloguero: “Artículo de opinión, comenzamos…”. Luego, embebido del Nick Cave más oscuro, se adentra en la crisis económica que genera esta situación sanitaria –“te sobra mes a fin de sueldo”- y en la imposición de una “nueva normalidad”: “El Nuevo Orden Mundial sabe lo que hace y no lo sabes apreciar”.

Le sigue “El día de mañana”, un misil cargado de alertas dignas de un adulto algo amargado con la vida que, bajo el disfraz de la experiencia, no hace más que alarmar a un niño y sembrarle el pánico por lo que vendrá. “El día de mañana parecía una amenaza”, es la primera puntada a la que luego se hilvanarán frases teñidas de pesimismo (o de verdad): “Ahorra un poco, no gastes tanto, resérvate para un por si acaso; prepárate para lo peor, que nunca será suficiente”.

El atentado contra la libertad es otro de los tópicos sobre los que dispara el combativo de Bunbury en Curso de Levitación Intensivo, grabado en La Casamurada –el estudio tarraconense en el que Love of Lesbian trabajó V.E.H.N. (2021), su próximo disco- y mezclado en Ciudad de México. “Dame las llaves del reino y devuélveme las llaves de la ciudad”, repite en “El precio que hay que pagar”.

En “El momento de aprovechar el momento” habla de la mediocridad del ser humano, quien parece creer que pierde dignidad si se muestra vulnerable, y de su egocentrismo, que roza lo salvaje: “Con nuestro historial y escasa habilidad para un trato cordial, en cautividad, hay que saber estar en lo que hay que estar”.

Bunbury se encarga también de los odiadores seriales, de los opinólogos de las redes sociales; de los “Malditos charlatanes” que, escudados detrás de una pantalla, apuntan y critican con liviandad a aquel que se sale de lo establecido: “Mientras escribo, otro habla de lo que hago o digo, con aires de superioridad moral y una incapacidad total para crear algo de belleza, si sólo puede desarrollar destreza para destrozar”.

También se refiere a la sobreexposición y al peso de la mirada del otro en “Tsunami”, sexto track de Curso de Levitación Intensivo, cuya melodía continúa sombría y cargada de hostilidad: “Cuanto más me limito más me libero de la maldición de la grandeza, gracias al esplendor de las hierbas, mis posibilidades aumentan si disminuye tu atención y la repercusión en el resultado final”.

Un disco que hasta el momento coqueteaba con el afrobeat y con recursos electrónicos, se decanta hacia el jazz en “El pálido punto azul”. Seguramente inspirado por la perspectiva científico/filosófica del estadounidense Carl Sagan, Bunbury se cuestiona aquí el lugar que ocupa el hombre en el cosmos, “la falsa ilusión de tener la mejor localización, ser el centro de todo el espacio exterior”.

“Ezequiel y todo el asunto del Big-Bang” continúa en sintonía jazzera y ofrece una escucha más amigable, fácil de digerir, y hasta relajante, con saxos y falsetes incluidos. “La gran estafa”, anteúltimo tema del disco, también destaca por el solo de saxo, aunque con una propuesta mucho más rítmica. La letra parece retornar al punto de partida: “Repítanlo mil veces para poder creer, las circunstancias requieren esta vez un nuevo modelo, una nueva ley”.

Sobre el cierre, Curso de Levitación Intensivo da un giro insospechado. El matiz social disminuye y Bunbury revela su carácter más introspectivo en “Tenías razón en todo”, una canción que crea una atmósfera nostálgica, especial para desnudar debilidades y soltar: “Debería pedirte disculpas por algunas cosas que hice, que no son aptas para una canción ni para un debate en abierto”.

“Mi misión ha concluido”, repite luego. En la rueda de prensa, a la que FlipAr fue convocada junto a otros medios de España, Estados Unidos y América Latina, le preguntamos al artista por la canción y dejó en claro que no fue una despedida:

En “Tenías razón en todo” se percibe un clima mucho más íntimo que, a simple escucha, parece no tener tanto que ver con la carga de crítica social de los temas anteriores. ¿Por qué decidiste cerrar el álbum con esa canción?

—Quizás porque dirige la atención hacia la salida, hacia otro lugar que espero que llegue en el próximo disco. Este es un disco que tiene connotaciones sociales, también lo tuvo Expectativas (2017) y Palosanto (2013), digamos que he pasado por una temporada artística en la que he mirado mucho hacia el mundo que nos estaba tocando vivir, el mundo cambiante en una dirección que particularmente me parecía peligrosa… Pues, quizás estoy apuntando a que lo que deseo hacer en mi próximo disco es mirar otra vez más hacia adentro y dejar de mirar afuera. Supongo que después de un álbum como este toca introspección, no toca hacer otro disco social.

Enrique Bunbury se encargó desde el principio de Curso de Levitación Intensivo de resaltar que lo que seguía era su opinión, su perspectiva, su testimonio del 2020. El décimo track del disco cierra con otro sampleo que ese devenir conceptual: “Esto es con respeto, muchísimas gracias por atendernos”.

 


Enrique Bunbury dará un único concierto en streaming el 23 de enero de 2021, en el que presentará sus dos últimos lanzamientos discográficos: Posible y Curso de Levitación Intensivo. Las entradas estarán a la venta a partir del próximo 15 de diciembre aquí.

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