MARÍA CAMPOS: “El público español es súper cálido y respetuoso”

Revista FlipAr entrevistó a la cantante argentina María Campos, que recientemente presentó su disco Popular (2018) en la sala Independance Club de Madrid.

Texto: Pilar Muñoz
Fotos: Sofía Ramírez

María Campos escribe canciones desde los doce años, pero no se animó a sacarlas a la luz hasta haber pisado los treinta. Algo le hacía sentir que no era el momento indicado para lanzar su carrera. Sin embargo, el tiempo en que esas composiciones estuvieron “estacionadas” les dio una solvencia y fuerza arrolladoras, que hicieron que hoy se posicione como una de las artistas emergentes con mayor proyección de Argentina.

En Popular (2018), su primer disco –grabado entre Buenos Aires, Bogotá y Miami-, la vocalista se despoja de toda inseguridad que pudiera tener de adolescente y de todo miedo a mostrarse vulnerable, y canta a voz viva sobre tristezas, derrotas y decepciones amorosas, en once temas que mezclan matices de varios géneros: bolero, flamenco, tango, balada, cumbia y hasta bachata.

Ese eclecticismo musical guarda relación con sus variadas influencias. A María la conmueven los tangos de Goyeneche, las canciones de Joaquín Sabina o de Andrés Calamaro, las payadas de José Larralde y las voces de mujeres fuertes como Chavela Vargas, Lhasa de Sela, Edith Piaf, Concha Buika o Mon Laferte.

La buena recepción de su material debut hizo que, en el último año, a la cantante le surgieran grandes oportunidades como abrir el show de la española Bebe en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, cantar junto a Fito Páez durante el masivo festival Movistar FRI Music o presentarse por primera vez fuera de su país, en un show en Madrid en el que cautivó al público español con su actitud osada, elegante y seductora.

—¿Qué te llevó a España en abril pasado?

Salió la oportunidad de cantar en el Independance Club de Madrid y fue espectacular. Para mí el público español es súper cálido y respetuoso.

Me fascina el flamenco, los barrios gitanos y, más que nada, el acento español.

¿Qué tiene de especial Madrid para vos?

Madrid me es familiar. Fui de chica, volví a ir de adolescente y siempre me gustó estar ahí. En general no me gusta viajar, pero ir a Madrid es ir a un lugar que sé que me va a hacer sentir bien. Me fascina el flamenco, los barrios gitanos y, más que nada, el acento. ¡Me resulta muy atractivo por donde sea! Mi familia es de origen español, quizás sea por eso.

¿Cuáles son tus planes preferidos cuando visitás la ciudad?

Lo que más me gusta hacer es ir de copas y escuchar flamenco en vivo.

Sabina es una de las razones por las cuales me enamoré de la música en español. Me inspira a ser yo misma.

En «Charlita Veneno» nombrás a Joaquín Sabina («La ilusión me dura lo que le dura a Sabina un whisky en el bar de la esquina»). ¿Es un artista que te ha influido?

Sabina es una de las razones por las cuales me enamoré de la música en español. Sus letras tan versátiles, tan profundas… ¡Tiene tanta gracia! Lo escuché 500 noches. Me fascina su honestidad, su humor, su elegancia. Me inspira a ser yo misma.

¿Recordás cómo apareció su obra en tu vida?

No sé cómo apareció… Seguramente por algún amor…

—Hoy la mujer está teniendo un rol destacado en la escena musical española, con referentes muy fuertes. ¿Conocés el trabajo de Nathy Peluso y de Rosalía? ¿Te imaginás armando alguna colaboración con alguna de ellas?

¡Me gustan muchísimo las dos! En especial Rosalía, por el flamenco, su nobleza y tradición. Sueño con hacer algo con ella alguna vez, aunque ahora resulte muy lejano. Nunca se sabe…