ZAHARA: “Es bonito ver que al otro lado del planeta mis canciones tienen también un hogar”

En medio de su gira por Latinoamérica, hablamos con Zahara, una de las mayores referentes de la escena musical independiente de España, que este sábado dará su primer concierto en Buenos Aires.

Texto: Pilar Muñoz
Fotos: prensa

Nacida en Úbeda (Jaén), Zahara compuso su primera canción a los doce años y comenzó así un camino hacia la autogestión artística en el que, sin embargo, no le cerraría las puertas a la industria más masiva y comercial.

Es que, a lo largo de sus dos décadas de trayectoria, la cantante andaluza que hoy se posiciona como una de las mayores referentes del indie español se permitió combinar su carrera independiente y el trabajo en su propio sello discográfico con una faceta más mainstream.

Fue así que, por ejemplo, hizo su experiencia con una discográfica multinacional, participó del programa Likes de Movistar+ y ahora es la nueva profesora de Cultura Musical del talent show Operación Triunfo 2020.

Tras publicar La fabulosa historia de… (2009) con Universal Music Group, has editado tus dos últimos discos –Santa (2015) y Astronauta (2018)- de manera autogestiva, con tu sello G.O.Z.Z. Records. Sin embargo, las puertas de la industria no se te cerraron. ¿Por qué creés que te convocaron a la edición actual de Operación Triunfo?

—Creo que la música es música más allá de las etiquetas, más necesarias por parte de la prensa que de los artistas. Creo que fue uno de los motivos por los que me llamaron. Sabían que había participado en documentales de música, como Canciones que cambiaron el mundo, y que creo que los prejuicios musicales sólo te separan de la música, cuando el poder intrínseco de esta es el de unir.

Creo que la música es música más allá de las etiquetas, más necesarias por parte de la prensa que de los artistas.

¿Y por qué decidiste aceptar?

—Me pareció una oportunidad preciosa para hablar de música, de la historia de las canciones y de los artistas que nos han hecho estar donde estamos. Gracias a la creación de discos como Revolver (1966) se inventaron muchos de los efectos que hoy usamos de manera digital en nuestras grabaciones. O cómo todas las músicas beben unas de otras. En la próxima clase quiero hablarles de la mujer en la música: por qué ha sido un sector relegado durante décadas a los hombres y cómo ha sido ese cambio. Poder hablar de todo esto en la televisión pública a chicos y chicas de veinte años, mientras otros miles en sus casas también están asistiendo, me parece algo a lo que no se debe decir que no, al margen de si te gusta o no el formato, de si consideras que es mainstream, o de si estás de acuerdo con esa manera de llegar a «triunfar» en la música.

“Con las ganas” es una canción que escribiste hace ya quince años pero que tomó popularidad masiva en 2017, justamente después de que Amaia y Aitana hicieran su versión en el programa. ¿Cómo te enteraste de que ellas interpretarían el tema y cómo lo tomaste?

—Lo supe unas horas antes de que se hiciera público porque alguien que trabajaba en el programa se había enterado y no pudo contenerse. La verdad es que me hizo ilusión porque no lo esperaba y porque Amaia fue el motivo por el que me enganché al programa. Además, la interpretó con Aitana, que era la otra concursante que más me gustaba. Fue muy emocionante, de hecho en esos momentos me sentía muy alejada de la canción. Tiene tantos años e implica un vínculo emocional tan grande que no siempre puedo cantarla. Mi público lo sabe y ha respondido casi siempre bien a mis momentos de sequía. Por eso creo también que me sorprendió tanto lo que sentí: al verla cantada en sus voces tuve una especie de reconciliación. Me pareció que la belleza de conectar con tantas personas estaba por encima de mi distancia emocional y durante un tiempo pude volver a interpretarla emocionada más por la reacción que producía en los demás que por la que producía en mí misma.

“Con las ganas” tiene tantos años e implica un vínculo emocional tan grande que no siempre puedo cantarla.

En diciembre del año pasado volviste a acercarte al tema y lo reversionaste. ¿Qué te llevó a hacerlo?

—En un momento en el que no pensaba volver a cantarla me contactaron de Netflix porque querían usarla para una escena de la segunda temporada de Élite. Habían pasado diez años desde que se publicó en el disco La fabulosa historia de… y vencía el contrato con Universal que no me permitía volver a grabarla. Así que aproveché el momento para hacer la versión que siempre me hubiese gustado hacer y, a la par, para dejarla ahí, como una especie de despedida.

Cuando publicaste tu trabajo más reciente, Astronauta, presentaste algo más que un disco: el material está compuesto no sólo por el álbum sino también por una foto, un mapa, un librito y un segundo cedé con material extra. Algo parecido ha hecho posteriormente Leiva para el lanzamiento de Nuclear (2019). ¿Creés que, en esta era de las plataformas digitales y de las nuevas lógicas de consumo musical, esa es una forma de potenciar y revalorizar el tradicional formato del disco físico?

—Sí, totalmente. A mí me encanta escuchar música en plataformas de streaming, creo que es un avance enorme poder estar en cualquier parte del mundo y escuchar un lanzamiento que acaba de salir en otra. Pero soy una romántica: me encanta crear un todo, no sólo un disco. Cuando edité mi anterior álbum, Santa, una de las cosas que intenté también fue darle valor al formato físico creando un objeto, no un disco, que el seguidor quisiera poseer, y así hacerle partícipe de algo más grande. Está genial que quien quiera escuche una sola canción si le apetece pero, también, que quien quiera algo más pueda acceder a eso: a saber algo más de ti, conocerte y asimismo al disco.

Ahora estás en medio de tu primera gira por Latinoamérica, con fechas en Perú, Chile y Argentina. ¿El público de esos países ya te reclamaba una visita?

—Descubrí, precisamente gracias a estas plataformas digitales que te dicen dónde están escuchando tu música, que tenía más oyentes de los que imaginaba en ciudades como Santiago o Buenos Aires. Siempre había querido ir como turista, pero está claro que viajar para tocar es siempre mucho mejor. Así surgió esta gira. Debido a que tengo un hijo y no quiero pasar más de una semana fuera de casa, tuve que concentrar todos los conciertos en poco tiempo y está siendo una paliza, pero compensa de una manera que no sabría explicar. Es bonito recorrerse la mitad del planeta y ver que al otro lado mis canciones tienen también un hogar. He tocado ya en Lima y la reacción del público fue mejor aún de lo que me podía esperar. Fueron amables y cariñosos, educados, receptivos, participaron de mis bromas, conversamos y me han hecho regalos preciosos… No sé, me dejaron sin palabras.

Es bonito recorrerse la mitad del planeta y ver que al otro lado mis canciones tienen también un hogar.

¿Seguís la obra de algún artista argentino con el que te gustaría trabajar?

—He escuchado desde niña a Calamaro y de joven me encantó Cerati; su manera de hacer melodías y canciones me marcó mucho y para mí siempre será uno de los grandes hacedores musicales. Pero me temo que, obviamente por motivos distintos, con ninguno de los dos podría hacer algo…

¿Qué conocés de Buenos Aires y cuáles son tus expectativas para el concierto en La Tangente?

—No he ido nunca, será la primera que pise esa tierra, pero tengo muchos amigos argentinos desde hace mucho tiempo, y me han contado mil historias y lugares que debo visitar, asados que tengo que probar… No tengo una idea sobre cómo será el público de allí, pero sí que tengo claro que yo voy a intentar dejar todo lo que pueda de mí en ese concierto, para que sea el primero de muchos.

 


Zahara se presentará en Argentina el próximo sábado 7 de marzo a las 21, en La Tangente (Honduras 5317, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).