Love of Lesbian, la banda liderada por Santi Balmes, volvió a Buenos Aires como cierre de su gira por Latinoamérica, luego de tres años sin pisar suelo argentino.
Texto: Leila Pérez
Foto: Lina Botero
La noche del miércoles 10 de diciembre tenía un tinte más que especial. El sofocante clima porteño parecía aportar un extra enrarecido y puede que el germen del mismo se encontrara en el barrio de Colegiales, puntualmente en el Teatro Vorterix. Uno de los puntos más convocantes de la escena porteña tenía a Love of Lesbian presentándose por primera vez en su escenario.
En ocasiones, no es necesario hablar de más y sólo hay que pasar a la acción. En este concierto se comprobó. Pasadas las nueve de la noche, y con gran parte del público llegando sobre la hora, la banda catalana liderada por Santi Balmes saltó al escenario, cortando así con la sequía de tres años sin conciertos en Argentina (se habían presentado en 2022 en Niceto Club y en Cosquín Rock). Esta vez, presentando el último disco de su vasta trayectoria, Ejército de Salvación (2024).
Justamente fue la canción que da nombre a ese disco con la que decidieron abrir el concierto. El público no llegó a lograr que los LoL se llevaran un cartel de “localidades agotadas”, pero los presentes se hicieron sentir considerablemente, entre gritos fervorosos, aplausos, pancartas, banderas y algunos fanáticos hasta se mostraron con disfraces que marcaron las eras de la agrupación.
Entre los vitoreos que ambientaron el recinto, Love of Lesbian demostró que la ansiada vuelta venía cargada de temazos. “Cuando no me ves”, “Bajo el volcán”, “Noches reversibles” y “La Niña Imantada”, canciones que forman parte de El Poeta Halley (2016) y Cuentos chinos para niños del Japón (2007), respectivamente, fueron como una cachetada de éxitos en continuado que no dio respiro.
Santi Balmes saludó a la gente, que no paró de corear su nombre y gritarle dedicatorias de amor que mostraban un gran brillo en sus ojos azules. Acto seguido, siguieron “La niña imantada” y “Sesenta memorias perdidas”, dos temas muy celebrados por los presentes. Tras un comienzo eufórico, llegó uno de los momentos de quiebre en la noche de Vorterix. Las luces tomaron un cálido color, el clima se puso más oscuro y comenzaron los acordes de “1999”, el himno al desamor de los catalanes, la cual cerraron como es habitual, con el extra de “¿Por qué te vas?” de Jeanette.
Acto seguido (y tras un pequeño guiño a Fantástico (Los toros en la Wii)”, “¿Qué vas a saber?”, una de las canciones más populares del último disco, se hizo presente. En momento de reflexión, la banda pidió pensar en aquellas personas de la vida de cada uno de los fanáticos que, por una razón u otra, ya no están. “Los males pasajeros” llenó de nostalgia (y algunas lágrimas) la velada.
Para romper el momento gris, nada mejor que viajar. “Belice” volvió a la lista de canciones de LoL (en el último concierto en Buenos Aires no la habían cantado) y fue coreada a los gritos, como pocas. Siguiendo en la tónica encendida, “La Champions y el Mundial”, de los nuevos clásicos de la banda, se ganó los saltos de la gente y la euforia fue tal que Santi Balmes terminó entre el público, desplazándose de un lado al otro.
El bloque festivalero de la lista siguió con “La hermandad”, “Incendios de nieve” y “Club de fans de John Boy”, su mayor éxito, reventando gargantas como si no hubiera mañana. “Ohhh, Love of Lesbian, es un sentimiento, no puedo parar”, resonó con potencia mientras la banda hacia un parate previo al bloque final.
“Allí donde solíamos gritar”, uno de los himnos de la gente, apareció de una manera más que especial: Balmes la inició de forma acústica, sólo con su guitarra. Previo a empezar, el cantante dedicó unas sentidas palabras hacia Jorge Martínez, cantante de Ilegales, y de Robe Iniesta, quienes habían fallecido en las horas previas al recital.
Julián Saldarriaga, guitarrista de LoL, hizo un freno para hablar con la gente. El músico analizó lo que era para ellos llegar a Vorterix, lugar que conocieron años atrás, cuando pasaron por el ciclo de Dany Jiménez, Delicias de un charlatán. Desde entonces, la espina del deseo había quedado en ellos, hasta que el deseo se les cumplió.
En este repaso que significó volver a Argentina hizo que también recordaran su primera vez en el país. Fue en 2012, cuando se presentaron con Tan Biónica en el festival Ciudad Emergente, realizado en el Centro Cultural Recoleta. Los argentinos, dando sus primeros pasos festivaleros. Los españoles, dándose a conocer en tierras lejanas a las suyas. “Vimos en la calle los carteles de Tan Biónica, que tocarán en el estadio de Vélez. Dos estadios agotados y uno por agotarse. Hoy estamos aquí. Ojalá, dentro de unos años, podamos hacer un Vélez”, manifestó Juli, entre aplausos de la gente.
A pedido de un fanático presente, Santi Balmes comentó que decidió sumar una canción a la lista y que estaba dedicada a aquellos que tenían “un secretito” o algo que nadie sabe: “I.M.T (Incapacidad Moral Transitoria)”, perteneciente a La Noche Eterna, Los Días No Vividos” (2012). “Ustedes son un público más rockero”, comentó el cantante, antes de presentar “Los Irrompibles”. Ya para cerrar, coronaron una noche inolvidable con “Planeador” y con “Oniria e insomnia”, que ya es un emblema de la banda.
Las lágrimas de muchos de los seguidores fueron a tono con el clima fuera de Vorterix. Un diluvio impactante parecía representar lo que sintieron los espectadores de uno de los conciertos más conmovedores de Love of Lesbian en Argentina. “Volveremos dentro de varios años”, anunciaron en medio del emotivo cierre. Lo que varias veces destacaron como una noche inolvidable, quedará así en la memoria. Como dice “Si salimos de esta”, uno de sus temas emblema, “sólo los que allí estuvieron, sonreirán”.


