Lucas Velasco

LUCAS VELASCO: “La gente se va a sorprender con El Internado: Las Cumbres, es una serie que tiene de todo”

Lucas Velasco, actor argentino que desde hace dos años reside en Madrid, habló con Revista FlipAr. A poco de estrenar El Internado: Las Cumbres, la recreación centennial de la exitosa serie de Antena 3, contó acerca del rodaje y del papel que le toca interpretar, de su presente en España y de sus distintos proyectos artísticos.

Texto: Pilar Muñoz
Fotos: Chemy B. (@chemyb.photo)

Lucas Velasco

El año pasado, mientras tramitaba los papeles para poder trabajar en España –donde vive hace dos años-, Lucas Velasco recibió una propuesta de Globomedia que parecía tentadora. La productora lo quería para El Internado: Las Cumbres, una recreación centennial de la exitosa serie que emitió Antena 3 entre 2007 y 2010, con siete temporadas y un elenco coral que incluía a Marta Hazas, Marta Torné y los por entonces adolescentes Blanca Suárez, Yon González y Ana de Armas.

“Yo no la había visto y no tenía dimensión de lo conocida que era”, confiesa el actor argentino, entusiasmado con esta producción que tendrá ocho episodios y que podrá verse pronto por Amazon Prime: “Ya vi algo y es impresionante cómo quedó, es más fuerte que la primera, tiene más suspenso, terror y efectos”.

El Internado: Las Cumbres es más fuerte que la primera, tiene más suspenso, terror y efectos.

Según revela, le toca interpretar a un profesor de educación física “bastante pesado”, mano derecha de la directora del internado y quien se encargará de que todo esté en regla. También serán parte del elenco de adultos Mina El Hammani –con quien Lucas se hizo muy compinche: la actriz de Élite se animó a probar el mate y él lo registró en sus historias de Instagram- y Ramiro Blas, el argentino que tuvo repercusión mundial gracias a su trabajo en Vis a Vis.

La serie comenzó a grabarse durante febrero en el País Vasco, al norte de España, pero luego el Coronavirus paralizó la filmación. Tras la incertidumbre de no saber si el proyecto finalmente iba a poder concretarse, a fines de julio se retomó el rodaje con un estricto protocolo de seguridad, que incluía pruebas PCR a los actores cada semana y mascarillas para todo el equipo técnico.

“Si alguien se enfermaba era muy grave porque se caía el proyecto, entonces estábamos súper controlados”, asegura Lucas Velasco, y cuenta: “Vivíamos todos juntos en una casa rural y solamente podíamos salir los sábados a hacer la compra o caminar por el monte, pero no podíamos ir al centro, seguíamos confinados”.

Si alguien se enfermaba durante el rodaje era muy grave, entonces estábamos súper controlados, seguíamos confinados.

Esta no es la primera vez que el argentino trabaja con Globomedia. Su primera experiencia fue en 2018, cuando se presentó al casting para una co-producción hispano/argentina, Todo por el juego, y quedó seleccionado para el papel protagónico. Para su sorpresa, interpretaría a un futbolista, profesión con la que fantaseaba de niño, antes de que entrara en Patito Feo (2008) e incursionara en la actuación.

“Esta puede ser una señal para venirme a vivir acá”, pensó en ese momento el actor argentino cuando se enteró de que iba a poder unir sus dos pasiones en esa serie que sería emitida por Movistar+. Fueron, finalmente, tres meses de grabaciones en la cancha del “Aleti”, donde compitió en las grandes ligas, junto al director catalán Daniel Calparsoro. “Estoy jugando en Europa”, se repetía a cada rato.

Su experiencia en Madrid fue tan positiva que, tras el rodaje, resolvió que volvería pronto para quedarse a vivir allí. Era una decisión difícil, que implicaba dejar atrás afectos y propuestas laborales, pero sus ganas de experimentar en España eran más fuertes, así que sacó un boleto de ida y se tomó nuevamente un vuelo rumbo a Barajas, con la idea de no volver.

Sin embargo, al mes de estar instalado en la capital española, su representante lo llamó con la noticia de que lo habían convocado para Bailando por un Sueño. Para Lucas Velasco estar ahí era una cuenta pendiente, así que volvió a su país para participar del certamen televisivo, aunque mantuvo la casa que había alquilado en Madrid.

En las primeras rondas del programa, el actor sentía que estaba físicamente ahí pero con la cabeza en España. Luego, volvió a acostumbrarse a su vida y se preguntaba: “¿Estás seguro de que te querés ir?”. Sin embargo, tras ocho galas, fue eliminado del “Bailando” y regresó donde creía que estaba su futuro.

A lo largo de estos dos años en España, Lucas intentó rearmar su vida cotidiana para que el cambio no le afectara tanto. “Si un día de semana estoy solo, en el sillón de mi casa, me desespero”, sostiene, y agrega: “Y acá es un reto, porque si en Argentina no sé qué hacer me voy a visitar a mi mamá, a mi abuela o a un amigo”.

En Madrid si un día de semana estoy solo, en el sillón de mi casa, me desespero; por eso trato de armarme planes para sentirme útil.

En ese sentido, cuenta que esta semana empezó a estudiar inglés –estaba dejando pasar muchas pruebas que requerían que hablara el idioma- y a tomar clases de bachata, otro interés que tenía pendiente. “Trato de armarme planes para sentirme útil, porque como actor hacés castings pero no tenés trabajo todo el tiempo”, explica.

Sin embargo, además de esperar con ansias que se estrene El Internado: Las Cumbres –“la gente se va a sorprender, es una serie que tiene de todo”-, ahora Lucas Velasco se prepara para comenzar las grabaciones de una película, de la cual todavía no puede adelantar nada.

“Por suerte hay bastante movimiento”, dice agradecido, y hace referencia a la gran cantidad de artistas argentinos que se están mudando a España por la falta de oportunidades en su país: “Acá hay mucho casting y muchas plataformas, en comparación a Argentina, donde la industria se está muriendo”.