Del 8 al 18 de octubre se celebró en Cataluña el 53° Festival de Sitges, el primer evento del mundo dedicado al cine fantástico, que contó con varias obras de realizadores argentinos.
Texto: Delfina Oliver
Foto portada: Inmortal (2020), de Fernando Spiner
A puro rock and roll, el 53° Festival de Sitges derribó las adversidades y montó un espectáculo que reivindicó una vez más el género fantástico, espaciando su programación entre proyecciones virtuales y presenciales. Mientras que el equipo técnico llevaba remeras estampadas con el hashtag #YoVoyAlCine, los concursantes posaban ante los fotógrafos levantando los dedos índice y meñique.
El 15 de octubre el evento debió adaptarse una vez más a las circunstancias consecuentes de la crisis sanitaria, a partir del anuncio del nuevo decreto en Catalunya. Sobrepasando fronteras, Argentina logró competir en el certamen catalán, con propuestas diversas y originales.
En la Competencia Oficial, el director argentino Fernando Spiner estrenó su último trabajo titulado Inmortal (2020). El autor de La sonámbula (1998), Adiós querida Luna (2005), Aballay, el hombre sin miedo (2010) y La boya (2018), ofrece un filme en el que lo real y lo fantástico conviven en unas calles bonaerenses un tanto sonámbulas.
Inmortal cuenta con las actuaciones de Belén Blanco, Daniel Fanego y Diego Velázquez, y sigue la historia de Ana, una joven que, al regresar de Italia a Buenos Aires, intenta reencontrarse con su padre muerto.
En la sección Nuevas Visiones del 53° Festival de Sitges, Laura Casabé presentó Los que vuelven (2019), una película situada en la Argentina de 1920, que trata el peso social de la maternidad mediada por el terror sobrenatural. Por su parte, el fanático confeso del festival Alejandro Fadel, conocido por Muere, monstruo, muere (2018), participó en esta ocasión con su musical El elemento enigmático (2020). “Sólo he podido ir una vez pero me pareció un lugar increíble, de mucha pasión por las películas y eso para un realizador es algo que uno siempre desea”, comentó a Fotogramas el director argentino.
Sangre Vurdalak (2020), adaptación de la novela gótica La Familia Vurdalak (1884), también compitió en Sitges, pero en la sección Panorama Fantástico. El guionista y director argentino Santiago Fernández Calvete renueva el relato de vampiros escrito por Tólstoi, con las actuaciones de Germán Palacios, la actriz uruguaya Alfonsina Carrocio, Tomás Lizzio Carullo y Naiara Awada.
A modo de cierre, en la gala de clausura del 53° Festival de Sitges, el emblemático David Lynch recibió el Gran Premio Honorífico, y emocionó con un discurso desde su casa.
Possessor uncut (2020), del canadiense Brandon Cronenberg, fue la gran protagonista del certamen, ganando el premio a Mejor Película y a Mejor Dirección de la Competencia Oficial; mientras que el director español Paco Plaza recibió el premio Méliès Career y dedicó estas palabras: “Es la edición más bonita que he vivido. Con lo horrible que es el mundo ahí fuera, con todos los problemas que tenemos, el Festival haya podido apretar los dientes y estar aquí”.


